martes, 15 de abril de 2025

El día que Hellinger Consteló a un representante de Jesús

 


" La exclusión de un miembro de la familia actúa con frecuencia de un modo infortunado en la generaciones venideras"

En esta Semana Santa me pareció  muy oportuno compartir este artículo de la Revista Hellinger, 2008, mencionado en la página del Instituto de Constelaciones Familiare Brigitte Champetier de Ribes - España : https://recursos.insconsfa.com/bh_revista_marzo2008_temas_de_actualidad.php -

(Bert Hellinger / Los textos citados son las transcripciones autorizadas por el mismo Bert Hellinger de sus entrenamientos y conferencias. Algunos son extractos de sus libros.)


Revista Hellinger, Marzo 2008

Durante un congreso en Lyón se me pidió decir y mostrar algo, durante una tarde, acerca de nosotros y nuestros ancestros, y lo que nos dispone a juntarnos y nos reconcilia. Hacía tiempo que me era claro que la exclusión de un miembro de la familia actuaba con frecuencia de un modo infortunado a lo largo de los siglos.

Ismael e Isaac

Recuerdo aquí, por ejemplo, la expulsión de Ismael, hijo primogénito de Abraham, a favor del segundo hijo de este, Isaac, y pienso que tiene que ver, quizá, con la exclusión del pueblo judío por parte de otros pueblos hasta el día de hoy, a modo de expiación por la injusticia causada a Ismael y a su madre Agar. Pienso también en el conflicto entre Israel y sus vecinos árabes, que se consideran los descendientes de Ismael. Como siempre ocurre cuando un miembro es excluido de esta forma, el efecto sería profundamente sanador en el alma si el excluido y sus descendientes fueran retomados nuevamente en el seno de esta familia y en el sitio que les corresponde por nacimiento, el primero.

Caifás y Jesús

Un conflicto semejante podría ser la dolorosa historia de los judíos bajo los cristianos y el antisemitismo ligado a ella, que aún hoy día está vivo en los cristianos. Se trata del conflicto entre Caifás y Jesús, entre los que se sienten pertenecer al judaísmo que Caifás representa y defiende y los que han seguido a Jesús. Aunque ambos pertenecen a la misma familia y aunque los cristianos, por orden de precedencia, vienen en segundo lugar, se han colocado en el primero. Es importante ver que la exclusión fue mutua.

De ahí que tuve, hace mucho, la idea de mirar este conflicto y resolverlo ahí donde tiene su origen: entre Jesús y Caigas.

El camino de conocimiento del espíritu

He reflexionado mucho acerca de cómo se podría llegar a ver la profundidad de esta relación y su repercusión. Pero me resultó evidente, desde un principio, que la comprensión de esta relación residía más allá de mis posibilidades, y cuánto más lejos llegar a reconocer como un movimiento del espíritu este movimiento que tan monstruoso nos parece, en verdad, reconocerlo como un movimiento de entrega a todos, que acaba uniendo lo que estaba desunido.

En las constelaciones del espíritu tenemos la oportunidad de vivenciar y ver actuar este movimiento que, por cierto, pone en marcha los movimientos esenciales, más allá de cualquier cosa que podamos imaginar y más allá de nuestro pesar y de nuestra argumentación. Este movimiento nos lleva por un camino de conocimiento que nos era inaccesible hasta ahora.

Con esta idea me he atrevido, frente a un gran público en Lyon, a colocar a un representante para Jesús y otro para Caifás frente a frente, y luego confiar plenamente en el movimiento de este espíritu creador. Por supuesto no me habría lanzado en tal proyecto por iniciativa propia. Al prepararme interiormente para este curso, me fueron inspirados claramente estos dos nombres. Con tanta claridad que tuve que apartar mis miedos y, entregado en todos los aspectos, dejarme guiar por el movimiento del espíritu. Así fue cómo se llegó a esta constelación que voy a describir por separado.

La constelación

Al igual que en una constelación del espíritu, no hacemos aquí una configuración en el sentido habitual. Basta con que los representantes simplemente se coloquen. De repente están cogidos por un movimiento que les impulsa de un modo irresistible a hacer y mostrar lo que corresponde a la situación de cada persona representada.

Escogí pues, a un representante para Jesús y otro para Caifás. Caifás era el sumo sacerdote que declaró Jesús culpable y pasible de muerte, entregándolo a Poncio Pilatos, procurador romano, para que lo condenara a la crucifixión ya que le incumbía al prefecto pronunciar esta sentencia.

Después de conseguir a voluntarios para representar a Jesús y Caifás, les dejé estar en pie, a alguna distancia el uno del otro. A partir de allí, ellos y yo nos abandonamos al movimiento del espíritu.

El representante de Jesús se comportó desde un principio, hacia el sumo sacerdote judío, con total entrega y dedicación. No expresaba ni la actitud de un enemigo ni la de una víctima, sino más bien la de alguien que pertenece ahí, sin reproches y sin demandas. Miraba al representante de Caifás con amabilidad, de manos abiertas aunque sin moverse. Simplemente, estaba presente.

El representante de Caifás cerró los puños, avanzó hacia Jesús y le tocó el pecho con un pie. Jesús no retrocedió. Permaneció en pie, sin cambio de expresión. Caifás se dirigió otra vez hacia Jesús, le golpeó el pecho con los puños, intentando echarlo lejos de ahí.

Jesús mantuvo una actitud amable y abierta, sin dejarse perturbar por una reacción o un gesto de defensa, presente y con las manos abiertas.

A esta altura, decidí intervenir. Me acordé de la frase del evangelio de Mateo, puesta en la boca de la muchedumbre y dirigida al que Pilatoss les había entregado:¡que su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos! No necesitamos saber si esta frase fue realmente pronunciada o si viene del evangelista. Porque al contemplar el destino del pueblo judío bajo los cristianos, esta frase dice lo que fue la realidad y tal vez haya influido sobre ella.

Con el fin de hacer visibles las consecuencias del comportamiento del sumo sacerdote en cuanto a Jesús, escogí a cuatro representantes para los judíos torturados y matados por los cristianos. Los coloqué tumbados en el suelo entre él y Jesús. Ellos representaban a las innumerables víctimas desde aquél tiempo, que murieron a fin de cuentas como consecuencia de la decisión de Caifás con respecto a Jesús.

El efecto de esta intervención sobre Caifás fue sorprendente. Repentinamente paró su agresividad. Retrocedió, aunque sin mirar a los muertos. Sólo miraba a Jesús. Y Jesús miraba a los muertos. Después de un rato, Caifás también miró a los muertos. Arrodillándose, se inclinó hacia ellos y empezó a sollozar.

El representante de Jesús se mantuvo en actitud amablemente abierta hacia él. Se sentó en el suelo, le miró y le ofreció una mano. Al cabo de un rato, el representante de Caifás se tumbó en el suelo, la cabeza posada en el vientre de una de las víctimas. Expandió los brazos, llorando y moviendo sin interrupción los labios, como queriendo decir o gritar algo, sin que saliera ni una palabra ni un sonido. La imagen que yo veía era que él también estaba crucificado. Un poco más tarde, rozó ligeramente la mano de Jesús con un sólo dedo, retirándola de inmediato.

Luego, intentó levantar a los muertos, como para resucitarlos. Jesús retrocedió, alejándose de ellos. Quedó sentado en el suelo hacia el otro lado, las manos siempre abiertas y la cabeza inclinada. En este punto, interrumpí la constelación.

En total esto duró unos 45 minutos, sin que se haya dicho una sola palabra.

A posteriori

De cualquier modo que enfoquemos estos movimientos, es indudable que no pueden surgir de la imaginación de los representantes. En ellos actuaba un movimiento del espíritu. Y al igual que todos estos movimientos, al impulsar a los representantes hacia algo que sobrepasaba su imaginación, actuaba al servicio del amor. Actuaba al servicio de la superación de los contrarios, aquí entre los judíos y los cristianos, al servicio de la paz.

Gracias por la nueva vida

GRACIAS BERT HELLINGER POR ESTE APORTE !!


Prof. Coach María Elena Ocaño
Facilitadora de Constelaciones Familiares
+54 9 3624 545066
Resistencia, Chaco - Argentina



No hay comentarios:

Publicar un comentario